Descubrir que un acreedor intenta tomar parte de su cheque puede ser alarmante. Sin embargo, un acreedor privado normalmente no puede comenzar a descontarle dinero simplemente porque usted debe una tarjeta de crédito, una factura médica o un préstamo personal. Generalmente necesita obtener una sentencia y seguir el procedimiento legal de embargo.
Incluso después de una sentencia, las leyes federales y de Florida limitan cuánto pueden retener y, en algunos casos, protegen todo su salario.
Para la mayoría de las deudas de consumo, la ley federal permite embargar la menor de estas dos cantidades:
El salario mínimo federal continúa siendo de $7.25 por hora. Para una persona pagada semanalmente, 30 veces esa cantidad equivale a $217.50.
Si sus ingresos disponibles semanales son de $217.50 o menos, no puede embargarse ninguna cantidad bajo esta fórmula. Si gana más, no significa automáticamente que perderá el 25 %. Siempre se utiliza el resultado más bajo.
Por ejemplo, con $250 de ingresos disponibles semanales, el 25 % sería $62.50, pero solo gana $32.50 por encima de $217.50. En ese caso, el límite general sería $32.50.
Los “ingresos disponibles” son la parte del salario que queda después de las deducciones exigidas por ley, como impuestos, Seguro Social y Medicare. Deducciones voluntarias, como aportaciones a una cuenta de retiro o ciertas primas de seguro, generalmente no reducen la cantidad utilizada para calcular el embargo.
Florida ofrece una protección adicional para las personas que califican como cabeza de familia. Esto incluye a quien aporta más de la mitad del sustento de un hijo u otro dependiente.
Si califica y sus ingresos disponibles son de $750 o menos por semana, todo su salario está exento de embargo. Si gana más de $750 semanales, sus ingresos también pueden estar completamente protegidos, salvo que haya aceptado por escrito permitir el embargo.
La ley establece requisitos específicos para esa renuncia, por lo que debe revisarse antes de asumir que perdió la protección.
Además, los salarios exentos depositados en una institución financiera pueden conservar su protección durante seis meses si pueden identificarse y rastrearse como ingresos laborales.
La protección no siempre se aplica por sí sola. Si recibe una notificación de embargo y considera que sus salarios o fondos están exentos, debe presentar ante el tribunal el formulario de reclamación de exención y solicitud de audiencia.
La notificación oficial establece un plazo de 20 días desde que la recibe, pero conviene actuar inmediatamente. También deberá entregar las copias requeridas al acreedor.
Puede necesitar talones de pago, declaraciones de impuestos, estados bancarios y pruebas de que aporta más de la mitad del sustento de su dependiente.
Los límites anteriores se aplican principalmente a deudas de consumo. La manutención de menores o del excónyuge puede permitir retenciones mayores. Bajo la ley federal, pueden alcanzar entre el 50 % y el 60 % de los ingresos disponibles, con un 5 % adicional cuando existen atrasos superiores a 12 semanas.
Ciertos impuestos, préstamos estudiantiles federales y otras obligaciones gubernamentales también pueden seguir procedimientos diferentes. Por eso, es importante identificar quién ordenó la retención y qué tipo de deuda intenta cobrar.
Dependiendo de su situación, puede reclamar una exención, cuestionar un embargo incorrecto, negociar con el acreedor o evaluar la bancarrota. Presentar un caso de bancarrota generalmente activa una suspensión automática que detiene los embargos relacionados con muchas deudas de consumo. Sin embargo, existen excepciones, especialmente para determinadas obligaciones familiares y gubernamentales.
No espere a que desaparezca parte de su próximo cheque. Borell Law puede revisar la sentencia, el embargo y las posibles protecciones disponibles en su caso.
Llame hoy para una consulta gratuita: 1-888-503-5555
Síganos en las redes sociales para encontrar más contenido legal.
Esta información es general y no constituye asesoría legal. Cada caso debe evaluarse individualmente.